Traducciones juradas 101: todo lo que necesitas saber

Created: Oct 8, 2020 | Updated: Oct 10, 2020

Si alguna vez has tenido que proporcionar documentos con relevancia jurídica a un organismo público extranjero o a un empleador, ahora descubrirás la importancia que tienen las traducciones juradas para garantizar la autenticidad de los documentos. Los documentos que tienen una «relevancia jurídica importante» abarcan un amplio rango: desde documentos personales (como títulos profesionales, certificados de nacimiento y matrimonio), hasta documentos empresariales o corporativos y documentos judiciales. 


Traducción jurada

Si has tenido que proporcionar a alguien estos documentos en un país extranjero en el que el idioma es el mismo (p. ej.: si eres del Reino Unido y tienes que proporcionar documentos jurídicos a un organismo del gobierno australiano), dicho organismo puede solicitar ver los documentos originales o las copias certificadas de los mismos. Las copias certificadas normalmente son fotocopias del original que han sido certificadas por un abogado o alguien de la comunidad con potestad para ello, como por ejemplo un juez de paz. Cada vez es más común que los organismos públicos de todo el mundo soliciten más pruebas de autenticidad a la hora de comprobar documentos jurídicos importantes.

La situación se complica aún más cuando se utiliza un documento jurídico en otro país en el que el idioma oficial es diferente del utilizado en el documento. ¿Cómo sabe un organismo público de Italia o Indonesia, por ejemplo, si un documento original redactado en inglés es válido? En realidad, es un procedimiento general que un profesional traduzca los documentos importantes al idioma oficial del país en el que se van a utilizar. El hecho de que un traductor profesional traduzca los documentos en lugar de que lo haga un vecino o amigo ni siquiera es suficiente para demostrar que son auténticos, es decir, que son versiones del original realmente precisas. Cada país tiene sus propias reglas en cuanto a la presentación de un documento traducido.  Los principales métodos que se utilizan en el mundo son:

  • las traducciones juradas;
  • las traducciones certificadas;
  • las traducciones legalizadas ante notario;
  • una combinación de las anteriores.

 

¿Qué es un traductor jurado?

Un traductor jurado es una persona que tiene autoridad para proporcionar traducciones juradas de documentos jurídicos importantes que están redactados en un idioma que no es el idioma oficial del país. No todos los países tienen un sistema de traductores jurados y traducciones juradas, pero es bastante común en Europa, de modo que, si quieres obtener una traducción de un documento jurídico del inglés al francés, al español o al italiano, por ejemplo, debes buscar un traductor jurado ubicado en Francia, España o Italia, respectivamente. Muchos países no utilizan traductores jurados, como es el caso de EE. UU., Australia y el Reino Unido, sino que utilizan otras formas de validar las traducciones.

Los países que tienen un sistema de traductores jurados utilizan cada uno un método diferente de acreditación de traductores jurados. El término «traductor jurado» proviene del hecho de que, en algún momento, el traductor debe prestar juramento ante un tribunal nacional. Sin embargo, en algunos países, el término «traductor jurado» significa simplemente que el traductor jura ante un tribunal o un abogado que la traducción que ha realizado es una versión veraz del original. Todas las traducciones juradas realizadas por traductores jurados van acompañadas de la firma del traductor y de un timbre o sello que certifica que ha sido realizada por un traductor jurado. 

En la mayoría de los países, los traductores jurados solo son acreditados por la autoridad que regula su actividad de traducir de un idioma específico a otro. En algunos países, también puede significar que el traductor jurado solo traduce de un idioma extranjero específico al idioma oficial del país del traductor. 

Las agencias confían en las traducciones juradas porque confían en los traductores jurados que las realizan. La mayoría de los traductores profesionales no llegan a convertirse en traductores jurados, ya que a menudo se especializan en campos de traducción que no tienen ningún valor jurídico, como la traducción de páginas web o la traducción técnica. No es fácil convertirse en traductor jurado, así que aquellos que lo consiguen son muy apreciados y tienen una gran demanda.

 

¿Cómo se convierte alguien en traductor jurado?

No existe un método consensuado a nivel internacional para nombrar traductores jurados. Los países que utilizan este método para certificar la autenticidad de una traducción jurídica tienen cada uno su propia forma de homologar su lista de traductores jurados. 

En España, por ejemplo, los traductores profesionales deben obtener la acreditación a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. Esto supone realizar un examen de la habilidad lingüística, la capacidad para traducir o interpretar y la aptitud para convertirse en traductor jurado. Una vez acreditados, reciben el título de traductor jurado.

En Francia, las personas que dominan otro idioma y se han convertido en traductores profesionales pueden, después de adquirir experiencia, postularse ante el Fiscal (Procureur de la République au Tribunal) en el Tribunal Superior de distrito. Tras un riguroso periodo de evaluación, solo se selecciona a unos pocos traductores cada año, que son llamados a prestar juramento en el Tribunal de Apelación (Cour d’Appel). Los traductores jurados (traducteurs assermentés), una vez acreditados, pueden utilizar su condición para traducir para organismos públicos, organizaciones y particulares que necesiten traducciones juradas.

En Italia, un traductor jurado debe solicitar su registro como traductor certificado del Tribunal. Una vez figure en el registro, también debe prestar juramento ante el tribunal para confirmar que la traducción que ha realizado es una versión veraz y exacta del original. Normalmente se adjunta una apostilla a la traducción (ver abajo).

En los Países Bajos, la ley de intérpretes y traductores jurados (WBTV) es la que establece las normas para los traductores jurados. La Oficina de Intérpretes y Traductores Jurados, un organismo público, es la que mantiene el registro de intérpretes y traductores jurados. Los traductores profesionales deben solicitar primero su inclusión en el registro, que conlleva comprobaciones sobre la capacidad de traducción y la trayectoria y, finalmente, una comparecencia en el tribunal de distrito local para que el traductor preste juramento. 

 

La apostilla y la Convención de La Haya

La Convención de La Haya, celebrada el 5 de octubre de 1961, simplificó mucho la certificación, garantizando la autenticidad de todos los documentos emitidos por los 51 países miembros de la Convención. Como los traductores jurados ya han prestado juramento ante un tribunal, las traducciones juradas que proporcionen pueden ir acompañadas de una apostilla, que es básicamente un sello de legalización, junto con una serie de referencias adjuntas que especifican quién es el traductor, el autor del documento original, etc.

 

Traducciones juradas vs. traducciones certificadas y traducciones legalizadas ante notario

Para resumir lo que se ha explicado hasta ahora, cuando se traducen muchos documentos jurídicos a otro idioma y se utilizan en un país diferente, es importante poder confiar en que se han traducido con veracidad y precisión. Cada país cuenta con un sistema diferente para saber si la traducción de un documento es auténtica. Algunos utilizan traducciones juradas, mientras que otros utilizan traducciones certificadas o legalizadas ante notario. Desafortunadamente, cuando se utiliza el término «traducción certificada», no significa lo mismo en todos los países. Incluso en los casos en que las traducciones juradas son obligatorias, el término «traducción certificada» puede seguir utilizándose, ya que el traductor jurado es el que proporciona un certificado con la traducción.

En algunos países, es el traductor el que firma un «certificado» que confirma que la traducción realizada es una versión veraz y exacta del original. La responsabilidad en cuanto a la veracidad recae en el traductor, ya que es poco probable que el funcionario público que obtenga una copia de la traducción certificada sepa si se trata de una traducción auténtica o no. En algunos de los países que permiten a los traductores certificar sus propias traducciones, como es el caso de los Estados Unidos, hay en general multas severas o incluso penas de cárcel para los traductores que cometan fraude.

En otros países, como Australia, todas las traducciones que sean relevantes desde el punto de vista jurídico deben ser realizadas por traductores profesionales acreditados por el organismo nacional de certificación, NAATI. Igual que los traductores jurados en España, deben aprobar determinados exámenes para conseguir la homologación. Todas las traducciones realizadas por un traductor acreditado por NAATI también deben ser certificadas por el mismo.

En el caso de una traducción legalizada ante notario, la traducción, una vez completada, se lleva a un notario, que es a menudo un abogado u otra persona que tenga la debida potestad para realizar este tipo de legalizaciones. El traductor firma un juramento delante del notario para confirmar que la traducción es una versión veraz y exacta del original. En este caso, el notario simplemente confía en la autenticidad del traductor y no tiene ni idea de si la traducción es realmente auténtica. De nuevo, es muy probable que haya graves repercusiones para un traductor que intente pedir a un notario que legalice una traducción incorrecta o falsa.

 

¿En qué casos no es necesaria una traducción jurada o certificada?

La traducción es una industria importante y en crecimiento. Los traductores profesionales tienden a especializarse en uno u otro campo de la traducción y muchos no tienen nada que ver con documentos que tengan algún significado legal. Por ejemplo, las siguientes traducciones no necesitan certificación, por lo que no es necesario que las hagan traductores jurados o certificados: 

  • traducción literaria;
  • traducción de marketing;
  • traducción audiovisual;
  • traducción de aplicaciones;
  • gran parte de la traducción corporativa (excepto algunas áreas, como el registro de negocios, la certificación, las patentes, etc.);
  • traducción médica;
  • traducción científica y técnica.

Esto no significa que no deban traducirse con precisión, solo implica que no es necesario el mismo nivel de confianza y autenticidad.

 

¿Cuándo son necesarias las traducciones juradas o certificadas?

1. Todos los documentos relacionados con la inmigración. Casi todos los países del mundo requieren que los extranjeros rellenen formularios de solicitud si quieren visitar, trabajar o migrar permanentemente a su país. Por lo general, es necesario adjuntar una gran cantidad de documentos personales a las solicitudes de visado o permiso de residencia, que varían dependiendo del tipo de visado o permiso. Ejemplos de este tipo de documentos: pasaportes, otros documentos de identidad (tales como documentos nacionales de identidad, certificados de nacimiento, matrimonio, divorcio y defunción), certificados de antecedentes penales, referencias personales, informes médicos, etc.

2. Documentos para el empleo, por ejemplo: títulos, certificados técnicos y profesionales, registros laborales, referencias, cartas de recomendación.

3. Documentos para estudiar. Pueden incluir documentos de identificación (como en el caso de la inmigración, descrito anteriormente), prueba de aptitud académica para iniciar el curso (como calificaciones anteriores obtenidas), recursos financieros, prueba de capacidad lingüística.

4. Documentos corporativos y financieros, como solicitudes de patentes, solicitudes de registro, balances financieros, comunicaciones comerciales, perfiles comerciales, evaluaciones de seguros, etc.

5. Documentos administrativos, por ejemplo: carné de conducir, documentos médicos.

6. Documentos judiciales, como sentencias, apelaciones, procedimientos judiciales, etc.

 

Formato de una traducción jurada

El formato de una traducción jurada depende en parte del país donde se encuentre el traductor jurado. Recuerda que no todos los países requieren una traducción jurada para los documentos jurídicos importantes. Por ejemplo, si procedes de la India y estás solicitando un visado estadounidense de algún tipo, no necesitas un traductor jurado, porque no se utiliza este sistema en EE. UU. Normalmente, debes obtener una traducción de los documentos jurídicos solicitados que estén en hindi (o en el idioma regional de la India correspondiente), que la llevará a cabo un traductor profesional de EE. UU. que certifique las traducciones personalmente. Si es para el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS), es probable que el traductor también legalice la traducción ante notario. 

Sin embargo, si la misma persona solicita un visado Schengen para Italia o los Países Bajos, o un visado nacional específico, el gobierno requerirá que un traductor jurado local traduzca todos los documentos necesarios. 

Primero, el traductor jurado solicita que se le envíen los documentos. A continuación, completa la traducción y adjunta un certificado con su sello y firma. Si los documentos traducidos se van a utilizar en algún otro lugar de la UE, es posible que se adjunte también una apostilla. Las traducciones no necesitan ninguna legalización adicional, ya que han sido realizadas por un traductor jurado homologado.

 

Ejemplos de países que requieren traducciones juradas:

 

¿Cómo debes elegir al traductor jurado?

Como ves, obtener una traducción de documentos jurídicos importantes para organismos extranjeros no es una cuestión simple. Puede ser un error confiar en una agencia de traducción que tenga poca experiencia en traducciones juradas o en cuanto a los requisitos de un país específico. Muchos traductores profesionales pueden estar totalmente capacitados y convertir los documentos en traducciones equivalentes perfectamente precisas, pero si están destinadas a utilizarse en otro país, no se pueden ignorar los requisitos legales de dicho país con respecto a los documentos traducidos. No se puede culpar a los pobres funcionarios públicos o al resto del personal de la oficina, que reciben un montón de documentos traducidos. ¿Cómo saben si son veraces y no falsificaciones o documentos que han sido «modificados de forma sutil»? Muchos países han resuelto este problema insistiendo en el uso de traductores jurados y el sistema, sin duda, funciona. 

Hazte un favor: si tienes que traducir documentos y crees que son importantes, ponte en contacto con Translayte. Translayte es una agencia de traducción con sede en el Reino Unido que comprende la importancia de las traducciones juradas y certificadas y tiene acceso inmediato a una lista de traductores jurados acreditados en cualquier país para el que necesites traducciones. Ahorrarás tiempo y dinero y tendrás la garantía de que las traducciones cuentan con la aprobación del departamento u organización que las han solicitado.

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